domingo, 17 de abril de 2016

Maiatza





Maiatza es uno de esos lugares de la parte vieja donostiarra que me guardaba para mí. No sé por qué pero tengo la mala costumbre de no descubriros los sitios de la ciudad que más me gustan o en los que más tiempo paso cuando quiero evadirme, soy celosa de mi intimidad y siento que si los muestro descubro gran parte de mí.

Pero soy consciente de que ya es hora de empezar a enseñaros MIS rincones.




Mónica junto a sus hermanos es la culpable de que este pequeño txoko se haya convertido en un lugar de "peregrinación" para los que buscamos por la zona un rico desayuno en solitario, una comida ligera o una estupenda cena en compañía sin grandes complicaciones. Todo bien hecho, con comida de calidad y muy bien presentada son las claves de éxito del Maitza además del buen servicio y el trato cercano.


El local una monada, con detalles que lo hacen si cabe más acogedor y especial.








Hace mucho tiempo me declaré fan incondicional de toda aquella cafetería que se curra los desayunos y las meriendas. Dulce, salado, grande, más grande o pequeño... da igual. Si pueden te lo hacen y con una sonrisa. 
Yo que soy de fácil conformar con mi tostada de pan con tomate y aceite soy feliz, pero si queréis unos huevos con beicon, pues a por ellos y tan contentos.




La carta muy completa en picoteo, bocatas, burgers, sandwiches, ensaladas, tostas...






 ...y postres. Porque querid@s golos@s ¡aquí pecamos seguro!




La carrot cake es una de mis favoritas, nunca falla...










Aunque tampoco me importa una tarta de plátano, o de queso, o unos bizcochitos de arándano, o una tarta locura de chocolate, o un bizcocho de naranja, o un lemon pie, o unos cup cakes, o un brownie, o una tarta de queso con dulce de leche, o un delicioso alfajor, o un...

Lo que queda claro es que hay para todos los gustos, y para una merienda qué mejor que disfrutarlos con una infusión o una taza de café. Personalmente me gustan las que llevan alguna fruta, pero tienen un montón diferentes.




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Todos los días tienen un plato del día diferente para no aburrirnos además de la carta. 
Y si vais sol@s que sepáis que tienes un rinconcito dedicado a la lectura socio-cultural, ¡lo que para mí es punto positivo! Periódicos, revistas de moda y todo lo necesario para entretenerse un buen rato, porque no todo va a ser comer en esta vida.




El día que fuimos a cenar confieso que me puse las botas. Difícil decidirnos, lo hubiésemos pedido todo.

¡Mirad que pinta mas buena tienen la cosas!


Patatas Bravas estilo "Maiatza"



Tosta 4 quesos y Tosta Argentina



Ensalada Templada



Hamburguesa Argentina con Patatas Fritas



Crema de Yogurt con Fresas






Seguro que ya estáis haciendo planes para ir, ahora solo toca disfrutar.


¡Agurrrrrrrr!




sábado, 9 de abril de 2016

El Curry Verde





Érase un vez... en la bella Hondarribia... un pequeño restaurante... en el que no servían ni carne ni pescado.

¿Creéis que os voy a contar un cuento? ¿En serio? Pues vais listos. 

Esto que os traigo hoy es ya una realidad queridos. Están empezando a salir de debajo de las piedras y lo raro es que no les estamos haciendo ascos, es más ¡nos gustan¡ Y digo raro porque después de tanta historia con que los vascos sólo sabemos comer carne, carne y más carne, van y nos plantan unos restaurantes que nada tienen que envidiar a nuestra gastronomía más tradicional. 

Son los VEGETARIANOS. ¿Alguien sabe lo que son? Bueno pues preguntándole a la amiga wikipedia nos hace saber que se trata de: restaurantes que llevan un tipo de alimentación basada principal y casi exclusivamente en el consumo de vegetales, frutas, cereales y semillas dejando de lado cualquier tipo de carne. 
Vamos, lo que viene siendo la dieta básica de un vasco de costumbre arraigada en toda regla.




Pero mira tú que un pelín escondido en el centro de Hondarribi, encontramos un vegetariano con un encanto que no he podido dejar escapar. 

Pequeño, acogedor y transmitiendo ese buen rollito que tanto nos gusta. Esas son las consecuencias de tener un equipo joven al frente con ganas de hacer las cosas bien. 




¿Quien dijo que la comida vegetariano era aburrida? Estos chicos se encargan de darle la vuelta a esa idea preconcebida que tenemos de que todo lo vegetariano es aburrido. ¿Que cómo lo hacen? con una comida muy asequible al alcance de todos, divertida, visual y transmitiendo el concepto/su concepto en todos los platos con imaginación y buen saber hacer.


Para que os hagáis a la idea, un día entre semana el menú cuesta 16,50 euros. La carta no es que sea demasiado extensa pero tienen una oferta más que suficiente para dar a conocer el vegetarianismo, hacernos disfrutar y dejarnos buen sabor de boca rectificando muchas ideas con las que llegamos a este tipo de locales.










Y una que no se priva de nada y menos de un menú rico con el que empezar la operación bikini de éste año se decidió por...


 Gyozas de shiitake y verduras


 Verduras y NO pollo al wok con cacahuetes al estilo thai


Bizcocho de zanahoria y nueces




Espero haberos hecho disfrutar aunque sólo hayan sido durante un par de minutos.

¡Besitos y hasta pronto amigos!




jueves, 18 de febrero de 2016

Lavie Gastrobar (Lasarte)





Que los Gastrobares o Gastrotekas con "K"están de moda no lo duda nadie, que los están abriendo como champiñones tampoco y que a todos nos gusta ver y que nos vean en alguna de ellas mucho menos.

Tenía oído que en Lasarte habían abierto una no hacía mucho y que estaba realmente bien tanto en decoración como en gastronomía, lo que me sorprendió. Que en poco tiempo llegue a nuestros oídos que todo ahí esta bien extraña. Llamarme mala persona pero soy de las que piensa que hay que esperar varias semanas hasta ir a comer a un sitio nuevo, los que trabajáis en el sector entenderéis bien porque lo digo.

Pero la semana pasada, domingo de carnavales hablando de este tema con amigos cocineros nos animamos. Why not? Hace malo, frío, lluvia, viento, hasta los mismísimos de estar en casa...


(Léase la conversación aproximada previa a nuestra partida hacia el punto de destino)


Yo- Venga va, k. Nos vamos a la Gastroteka esa nueva que han abierto en Lasarte?
B- Cuál? Cómo se llama?
Yo- Lavy, Lawy, Lave, Lavie...
B- Pues mira en internet coño, kien te dijo?
Yo- No me acuerdo, alguien me diría...
C- Da igual, ve buscando en el coche, ya la encontraremos, total el pueblo no es tan grande.
D- Pues vamos, que se hace tarde y mañana madrugo, no quiero que me den las mil...
B- Por tu bien, ya puede merecer la pena ir hasta allí bonita.
Yo- :)

Menos mal que aquí una al haber tenido parte de la infancia en Lasarte sabía por dónde se andaba.



Y...voilà, ¡llegamos en un TI-TA! 

Con sitio para aparcar y todo oye, que ilusión.




Un precioso "porche" a la entrada que da acceso a un local bastante grande, luminoso y decorado con mucho gusto. Y cuando digo mucho gusto quiero decir divino, que aquí hay una gran inversión donde no falta el más mínimo detalle.




Una acogedora zona de mesas altas a a la entrada para el picoteo del bar.







Cositas que lo hacen especial, no todos los días la Queen Isa Second te guiña un ojo...




Y el reservado para comidas a la carta. 
Fijaros en los marcos del techo con esas bombillas colgando, ¡me los pido para casa junto a las sillas sacadas del Palacio de Versalles!




Gratamente sorprendidos por el estupendo trato y su oferta gastronómica, por su carta sencilla pero completa, por sus buenas raciones, por su buen producto y por elaborarlo con cabeza. 





 Mini verduritas en tempura



Costilla asada sobre puré de patata



 Hamburguesa con queso y pimientos rojos



 Panna cotta de gelée de fresas



Soufflé de chocolate y toffee


Resumiendo: mereció la pena ir, comer, beber, disfrutar y pagar.
 ¡Que Lasarte no está tan lejos, bonitos!



martes, 9 de febrero de 2016

Geralds Bar






Hace ya algunos meses que descubrí este pequeño local de origen australiano en el barrio de Gros ubicado entre la esquina de la calle Iparraguirre y la Calle Nueva, lo que antiguamente era el Bar Bolivar. Llevan trabajando poco menos de un año pero por lo que me cuentan y me consta, ya es todo un referente en la zona.




Con un concepto al que tristemente poco estamos acostumbrados en esta ciudad, un local con carácter y mucha pero que mucha personalidad.




Un bar en el que nada mas entrar se respira un ambiente agradable, cálido e íntimo.
 Y si además de eso le añadimos la música jazz que suena de su tocadiscos, las fotos de cantantes, una estupenda oferta de cervezas y vinos, mesitas pequeñas redondas con sus manteles blancos y pequeñas velas, os aseguro que es el lugar perfecto para quedar como un señor vayas con quien vayas.








Si además de gustarte toda la estética y el ambiente del lugar le sumas su cuidada gastronomía y su oferta de vinos, ¡Dios que venga alguien y me pellizque! 




Conozco pocos restaurantes en la ciudad que tengan carta fija y otra que la cambien constantemente según la oferta de mercado. Trabajan con pizarra y la cambian diariamente para exponer su oferta. 
De esta manera ofrecen lo que tienen preparado de la mejor manera que consideren en el momento. 
Me encanta la idea de que cada vez que vaya sé que probaré cosas nuevas y sabores diferentes. 

Eso es marketing señores, marketing silencioso y del bueno. Marketing que hará que de vez en cuando me apetezca ir al Geralds a comer un no sé qué, marketing que hará que quiera ir a respirar ese rollito relajante sin saber muy bien lo que busco.

 Por su buena oferta de vinos, por su profesional trato y asesoramiento, por su buen producto y original comida, por Elvis Presley colgado en la pared, por los posavasos pintados, por su luz perfecta para la conversación perfecta...por todo eso y mucho mas, larga vida al Geralds!


Terrina de carrillera con guarnición de encurtidos


Risotto de remolacha con queso y anguila ahumada


Steak tartar


 Tabla de quesos