martes, 9 de febrero de 2016

Geralds Bar






Hace ya algunos meses que descubrí este pequeño local de origen australiano en el barrio de Gros ubicado entre la esquina de la calle Iparraguirre y la Calle Nueva, lo que antiguamente era el Bar Bolivar. Llevan trabajando poco menos de un año pero por lo que me cuentan y me consta, ya es todo un referente en la zona.




Con un concepto al que tristemente poco estamos acostumbrados en esta ciudad, un local con carácter y mucha pero que mucha personalidad.




Un bar en el que nada mas entrar se respira un ambiente agradable, cálido e íntimo.
 Y si además de eso le añadimos la música jazz que suena de su tocadiscos, las fotos de cantantes, una estupenda oferta de cervezas y vinos, mesitas pequeñas redondas con sus manteles blancos y pequeñas velas, os aseguro que es el lugar perfecto para quedar como un señor vayas con quien vayas.








Si además de gustarte toda la estética y el ambiente del lugar le sumas su cuidada gastronomía y su oferta de vinos, ¡Dios que venga alguien y me pellizque! 




Conozco pocos restaurantes en la ciudad que tengan carta fija y otra que la cambien constantemente según la oferta de mercado. Trabajan con pizarra y la cambian diariamente para exponer su oferta. 
De esta manera ofrecen lo que tienen preparado de la mejor manera que consideren en el momento. 
Me encanta la idea de que cada vez que vaya sé que probaré cosas nuevas y sabores diferentes. 

Eso es marketing señores, marketing silencioso y del bueno. Marketing que hará que de vez en cuando me apetezca ir al Geralds a comer un no sé qué, marketing que hará que quiera ir a respirar ese rollito relajante sin saber muy bien lo que busco.

 Por su buena oferta de vinos, por su profesional trato y asesoramiento, por su buen producto y original comida, por Elvis Presley colgado en la pared, por los posavasos pintados, por su luz perfecta para la conversación perfecta...por todo eso y mucho mas, larga vida al Geralds!


Terrina de carrillera con guarnición de encurtidos


Risotto de remolacha con queso y anguila ahumada


Steak tartar


 Tabla de quesos






miércoles, 6 de enero de 2016

Fifteen By Jamie Oliver (Londres)






Fifteen es el más famoso restaurante del conocido Chef Jamie Oliver. El imperio de este joven cocinero británico de tan solo 36 años va desde restaurantes italianos o barbacoas hasta locales para dar cursos de cocina, libros de recetas y obras sociales. Se podría decir que es el cocinero y una de las personas más influyentes de los últimos años en el Reino Unido.

No tenía pensado hacerme una ruta gastronómica como acostumbro cuando voy de vacaciones y conocer la gastronomía local (todos sabemos cómo de bien se come en Inglaterra) pero dada la gran repercusión y mi curiosidad por conocer algo más de este cocinero me entro el gusanillo y un par de días antes de ir a London hice la reserva por internet.




En la entrada una barra con un aire muy british donde tomarse cómodamente unos cócteles antes de sentarse a comer nos daba la bienvenida.









Bonito, cuidado y muy actual restaurante presidido por un gran horno tradicional, lo que no se si a modo decorativo o no. 




Esta zona la utilizan como partida postres ya que la cocina principal se encuentra en la planta inferior.




El comedor amplio, cómodo y acogedor.






La comida bastante sana para lo que acostumbra la ciudad con raciones correctas y unas presentaciones muy coloridas.


Sopa de calabaza Delica, salvia y mantequilla marrón.


Filete de costilla de cerdo, ajo encurtido, raíz de perejil y col rizada.


Chocolate orgánico, naranja y crema fresca helada



Aunque un pelin caro todo un acierto, aconsejable y con muy buenas sensaciones para repetir una próxima vez, este o cualquiera de los restaurantes de Jamier Oliver repartidos por toda Inglaterra.

¡Saludos y hasta la próxima!





miércoles, 23 de diciembre de 2015

Welcome to London





Londres era mi ciudad a visitar pendiente desde hacía bastante tiempo, pero por unas cosas o por otras no terminaba de encontrar el momento de animarme a ir. Así que con la perfecta excusa de practicar "my english" me lance a la aventura de descubrir en 6 días la mayor ciudad europea.

Tenía claro que quería visitar muchos sitios y conocer al máximo la ciudad, con lo que no había mucho tiempo que perder.




Recién aterrizada, cambié dinero, me saque el bono para una semana de transporte y ¡a comerme la ciudad!




Algo con lo que disfruto mucho cuando salgo de vacaciones es con los museos, me encantan. Sabía que quería visitar varios, pero al final terminaron siendo más de los que pensaba, concretamente cinco: The British Museum, The National Galery, Tate Modern, Science Museum y el Natural History Museum. ¡Toma dosis de cultura! Ya he visto museos para los próximos 10 años, por favor no me invitéis a ver ninguno...


Como una niña cuando vi toda la colección de arte egipcio del British y los cuadros más emblemáticos de la National. 




No me podía perder los monumentos típicos de la ciudad, plazas y calles principales que todo turista debe conocer.

Como por ejemplo la famosa Trafalgar Square...




...la Catedral de Sant Paul...




...la Abadía Westminster...




...el Royal Alber Hall donde puedes disfrutar de un buen concierto u obra de teatro.




Llegar hasta The Tower Bridge y cruzarlo se hace hasta emocionante. ¿Alguna vez habíais visto un puente más bonito?




The Tower London, una fortaleza fundada en el año 1066 como parte de la conquista normanda de Inglaterra.




 El selfie casi obligado que todo turista debe hacerse en el Big Ben... de lo contrario, no has estado en Londres.




...y terminar dando toda la vuelta al edificio para ver el parlamento...




...para después plantearte subir al London Eye...




...tomarse el té de las 5 o´clock con la Queen Isa Second en Buckingham Palace...






...y las compras, muy importante cuando viajas a una ciudad grande, que es para volverse loca.

Primera parada obligada pero con precios prohibitivos los grandes almacenes Harrods, que es como un Corte Inglés de aquí pero de super lujo.




Un vuelta por el Soho hasta llegar a Chinatown...




...otra por la zona comercial de Covent Garden que a las horas de más frió venía de maravilla para refugiarse.




Preciosa toda la ciudad vestida para recibir a la navidad, siempre son fechas mágicas para que todo luzca más bonito.




Visitar los mercadillos es otra de las actividades requeridas y el de Portobello el sábado por la mañana es todo un planazo. ¡Menudo ambiente! 




Me considero una de las millones de tontas que buscó los escenarios de una de las películas más románticas de los últimos años protagonizada por Julia Roberts y Hugh Grant, "Nothing Hill".




Aun con alguna pintada, la puerta azul más famosa algo de encanto tenía.




Y el domingo a Candem Town, situado al norte del centro de la ciudad encontramos el mercado más divertido, macarra y alternativo. La mejor forma de pasar la mañana viendo un montón de tiendas de todo tipo, comiendo un taco mexicano o un plato de pasta china sentada en un banco hablando con grupo de suecos chupando un frío de mil demonios...eso aunque no lo creáis mola y mucho.








 ¿Y qué mejor forma que terminar el día dando un tranquilo paseo por los canales como si de Venecia se tratase?




Sabéis que en mis viajes siempre visito algún restaurante, de lo contrario no sería yo.
La verdad es que para lo que soy yo pocos sitios visite, únicamente me di un paseo por el famoso Borough Market y comí en el restaurante de moda del televisivo Jamie Oliver, "Fifteen" (del cual pretendo escribir un post sobre él).







Pero no solo como, también bebo. 
Artesian, American Bar y Nightjar fueron mis cocktelerías recomendadas-elegidas-casi obligadas para tomarme algo ligerito antes de irme a dormir.
Los mejores bares del mundo me estaban esperando, sin reserva en ninguno de ellos y en los 3 una preciosa mesa disponible para mí. Queridos no me odiéis...




¿Qué tal un paseo por Hyde Park viendo atardecer?




Soy consciente de que mas que un post gastronómico ha sido un resumen de mi viaje a Londres  o una mini-guia versión light, sólo espero que hayáis disfrutado con él y animaros a que hagáis una escapada que merece la pena y mucho.





See you soon!