miércoles, 23 de diciembre de 2015

Welcome to London





Londres era mi ciudad a visitar pendiente desde hacía bastante tiempo, pero por unas cosas o por otras no terminaba de encontrar el momento de animarme a ir. Así que con la perfecta excusa de practicar "my english" me lance a la aventura de descubrir en 6 días la mayor ciudad europea.

Tenía claro que quería visitar muchos sitios y conocer al máximo la ciudad, con lo que no había mucho tiempo que perder.




Recién aterrizada, cambié dinero, me saque el bono para una semana de transporte y ¡a comerme la ciudad!




Algo con lo que disfruto mucho cuando salgo de vacaciones es con los museos, me encantan. Sabía que quería visitar varios, pero al final terminaron siendo más de los que pensaba, concretamente cinco: The British Museum, The National Galery, Tate Modern, Science Museum y el Natural History Museum. ¡Toma dosis de cultura! Ya he visto museos para los próximos 10 años, por favor no me invitéis a ver ninguno...


Como una niña cuando vi toda la colección de arte egipcio del British y los cuadros más emblemáticos de la National. 




No me podía perder los monumentos típicos de la ciudad, plazas y calles principales que todo turista debe conocer.

Como por ejemplo la famosa Trafalgar Square...




...la Catedral de Sant Paul...




...la Abadía Westminster...




...el Royal Alber Hall donde puedes disfrutar de un buen concierto u obra de teatro.




Llegar hasta The Tower Bridge y cruzarlo se hace hasta emocionante. ¿Alguna vez habíais visto un puente más bonito?




The Tower London, una fortaleza fundada en el año 1066 como parte de la conquista normanda de Inglaterra.




 El selfie casi obligado que todo turista debe hacerse en el Big Ben... de lo contrario, no has estado en Londres.




...y terminar dando toda la vuelta al edificio para ver el parlamento...




...para después plantearte subir al London Eye...




...tomarse el té de las 5 o´clock con la Queen Isa Second en Buckingham Palace...






...y las compras, muy importante cuando viajas a una ciudad grande, que es para volverse loca.

Primera parada obligada pero con precios prohibitivos los grandes almacenes Harrods, que es como un Corte Inglés de aquí pero de super lujo.




Un vuelta por el Soho hasta llegar a Chinatown...




...otra por la zona comercial de Covent Garden que a las horas de más frió venía de maravilla para refugiarse.




Preciosa toda la ciudad vestida para recibir a la navidad, siempre son fechas mágicas para que todo luzca más bonito.




Visitar los mercadillos es otra de las actividades requeridas y el de Portobello el sábado por la mañana es todo un planazo. ¡Menudo ambiente! 




Me considero una de las millones de tontas que buscó los escenarios de una de las películas más románticas de los últimos años protagonizada por Julia Roberts y Hugh Grant, "Nothing Hill".




Aun con alguna pintada, la puerta azul más famosa algo de encanto tenía.




Y el domingo a Candem Town, situado al norte del centro de la ciudad encontramos el mercado más divertido, macarra y alternativo. La mejor forma de pasar la mañana viendo un montón de tiendas de todo tipo, comiendo un taco mexicano o un plato de pasta china sentada en un banco hablando con grupo de suecos chupando un frío de mil demonios...eso aunque no lo creáis mola y mucho.








 ¿Y qué mejor forma que terminar el día dando un tranquilo paseo por los canales como si de Venecia se tratase?




Sabéis que en mis viajes siempre visito algún restaurante, de lo contrario no sería yo.
La verdad es que para lo que soy yo pocos sitios visite, únicamente me di un paseo por el famoso Borough Market y comí en el restaurante de moda del televisivo Jamie Oliver, "Fifteen" (del cual pretendo escribir un post sobre él).







Pero no solo como, también bebo. 
Artesian, American Bar y Nightjar fueron mis cocktelerías recomendadas-elegidas-casi obligadas para tomarme algo ligerito antes de irme a dormir.
Los mejores bares del mundo me estaban esperando, sin reserva en ninguno de ellos y en los 3 una preciosa mesa disponible para mí. Queridos no me odiéis...




¿Qué tal un paseo por Hyde Park viendo atardecer?




Soy consciente de que mas que un post gastronómico ha sido un resumen de mi viaje a Londres  o una mini-guia versión light, sólo espero que hayáis disfrutado con él y animaros a que hagáis una escapada que merece la pena y mucho.





See you soon!





miércoles, 11 de noviembre de 2015

Regadera (Córdoba)




Que a veces estoy como una regadera no lo niego ni yo, ni mi familia, ni mis amigos, ni mis, ni los que poco me conocen.




Sabía en Córdoba de un pequeño restaurante que me hacía honores, "Regadera". No os voy a convencer de que fuera una casualidad entrar en él, la visita estaba medio prevista ya que me la habían recomendado en un par de ocasiones con bastante insistencia.

Con una estética muy divertida, informal a buen precio y en plenas vacaciones ¿cuál es la excusa para no entrar?




Está situado en pleno casco histórico de la ciudad, en la ribera junto al puente romano y la mezquita, vamos que super céntrico. 

Si echáis un vistazo a su web encontrareis bastante información sobre el restaurante, sus platos y su gente. ¡Muy chula por cierto!





Detalles en cada rincón que lo hacían especial.




Trabajan una cocina de mercado para gustar a prácticamente todos los públicos muy fresca y tradicional aunque con su toque.




Con un ambiente acogedor...





...y una comida muy pero que muy recomendable, mi disfrute personal se baso en los siguientes platos:


Las aceitunas como aperitivo en Córdoba no podían faltar.



Tartar de atún rojo y aguacate con sésamo, ponzu y emulsión de wasabi.



Pierna de cordero lechal lacada con su jugo, puré de zanahoria y migas picantes con especias marroquíes.



Postre de fresas con reducción de balsámico y pimienta de Jamaica, migas dulces de canela, helado de violetas y espuma de natillas.



Espero que hayáis disfrutado tanto como yo.


 ¡Hasta pronto!






miércoles, 4 de noviembre de 2015

Kimboa





Tenemos localizado un bar en el barrio de Amara perfecto para tomarnos el aperitivo del sábado, se llama Kimboa, ¿lo conocéis?

En Podavines antes de llegar al estadio de Anoeta nos encontramos con este pequeño local en el que cuidan todo al detalle.




Oscar y Sonia se encargan de gestionar, cocinar, servir y mimar a sus clientes.




Su oferta es un poco de todo: vinos, pintxos, raciones, bocatas y vermuth preparado con receta super-secreta de esas que tanto me gustan...




Bien presentado, llamativo y raciones generosas, como tiene que ser.

¡Todo con muy buena pinta!


Pintxo de ahumados, oreja y foie a la plancha estan entre sus especialidades.



Croquetas caseras




¿Qué os parece?




La tortilla de patata se podría decir que esta clasificada para ser la octava maravilla del mundo, no os la podéis perder.




Un descubrimiento a tener en cuenta si andáis por la zona.

¡Besitos!





viernes, 16 de octubre de 2015

Divina Córdoba



Para el que aun no conozca la preciosa Córdoba haré saber que es mucho mas que una ciudad con un montón de maceteros en las paredes como me la describieron una vez.

Siempre me hablaron maravillas de la ciudad y de su pasado musulmán, así que con muchas ganas hice la maleta y me presente con 3 días por delante para disfrutar de cada rincón.

Nada mas llegar había que inspeccionar los alrededores.




En la Puerta del Rincón encontré una bonita escultura que homenajea a todos esos vecinos que cuidan de los patios de la ciudad y que han hecho posible que sea declarado por la Unesco Patrimonio Inmaterial de la Humanidad la Fiesta de los Patios de Córdoba. 

Para que luego me digan que los maceteros en la pared no son reconocidos...




El Cristo de los Faroles y el Palacio de la Merced fueron mis siguientes paradas bajo los cuarenta y tantos grados que hacia aquella tarde. 
Achicharrada perdida terminé rebajando el calor en la piscina del hotel. Nunca fui tan feliz de tener una piscina cerca, os lo aseguro.


El segundo día teníamos una cita con uno de los platos fuertes de la ciudad, la Mezquita.






La catedral preciosa y llena de detalles arquitectónicos con los que por vuestra salud mental no me deleitaré a comentar, aunque me encantaría...




Callejeando por los alrededores de la mezquita y motivada por el run-run estomacal el cual llevaba un rato acechándome, me tropecé con este pequeño restaurante de comida tradicional rollito alegre e informal y bastante bien arreglado de precio, que era justo lo que me pedía el cuerpo. Su nombre: "La Flamenka".

Antes de pensármelo dos veces ya estaba sentada con la carta en la mano.






Unas cuantas fotos flamencas por las paredes, una fuente ajardinada en el iluminado patio y decidimos qué comer.




Mazamorra con manzana y de segundo Gelatina de Pedro Ximénez y carbón de bacalao.


Buenas raciones para no salir con hambre y que no te entre ni siquiera un postre ligerito.

 Perderse por las calles de el Barrio de la Judería después de comer mientras hacíamos la digestión hasta encontrar la Calleja de las flores fue nuestra siguiente misión. (bonito pareado)







Me hizo mucha gracia encontrarme la receta del plato cordobés por excelencia plasmada en la pared: El Salmorejo, bien presente para que todo turista tome buena nota de ello y lo exporte al extranjero sin colarse un solo gramo.




El tercer y último día lo dedique a pasear y terminar de ver los monumentos que me quedaban pendientes.

La torre de Calahorra era otro punto de interés de la ciudad para fotografiar junto con su puente.






Y no podía faltar el Alcázar de los Reyes Cristianos, una antigua fortaleza que se convirtió en residencia de los Reyes Católicos durante unos ocho años allá por el siglo XV, una preciosidad.




Que digo yo que Isabel y Fernando se pegarían sus buenos paseos por los jardines o harían sus sesiones de pilates o yoga junto al estanque, no sé vosotros pero yo en su lugar bien a gusto...











Una maravilla disfrutar de los patios típicos Cordobeses tan cuidados y mimados al detalle.




Flores, flores y mas flores...






Pero todo no acaba aquí.

La noche antes de volvernos teníamos pendiente ir a una de las recomendaciones que me soléis hacer cuando sabéis que viajo, "La Regadera".




Haciendoos caso me presente allí. 
Me encontré en un restaurante cuco con una cuidada carta y un muy buen servicio.

Acertada la recomendación del camarero, Merci!


Tartar de atún rojo y aguacate con sésamo, ponzu y emulsión de wasabi.


Los detalles y el resto de fotos de la cena los dejaré para otro post más adelante, mientras tanto espero haberos dejado un buen sabor de boca. 

¡Feliz fin de semana!